Ante la campaña de desprestigio y las operaciones mediáticas que son de público conocimiento, el Secretariado Nacional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) informa a sus afiliados y a la sociedad el trasfondo de estos ataques, que sospechosamente coinciden con el inicio del proceso electoral en nuestras seccionales.
Al asumir la conducción del gremio, nuestro Secretario General, Abel Furlán, recibió un mandato claro de los trabajadores: recuperar el poder adquisitivo del salario y transformar de raíz la obra social. Para dar respuesta a estas demandas, fue necesario enfrentar a sectores empresarios poderosos y modificar estructuras internas para contar con un sindicato saneado, transparente y con plena soberanía sobre sus recursos. Estas operaciones son consecuencia de esas peleas que había que empezar a dar y por las que aún tenemos que seguir luchando.
Los salarios metalúrgicos se encuentran pisados desde hace 2 años por la empresa Techint, que se quedó en ese período con el equivalente a un sueldo de cada trabajador. Y nuestra Obra Social presenta deficiencias que son motivo de justificados reclamos de los afiliados, lo que nos colocó en una situación de no retorno con su gerenciadora histórica.
Durante 25 años, la administración de la UOM estuvo en manos de gestores externos que priorizaron sus propios beneficios por sobre los intereses de la familia metalúrgica. Esta gestión puso fin a la administración del fideicomiso por parte de la empresa Donington, devolviendo la toma de decisiones al Consejo Directivo.
Gracias a la profesionalización de la gestión y al corte de estos compromisos preexistentes, logramos duplicar el capital de la UOM en solo 3 años, tal como consta en nuestros balances oficiales. En materia de transparencia, estamos finalizando el proceso para conseguir la certificación ISO en todas nuestras áreas de compras y pagos, para garantizar que cada peso de los afiliados vuelva a los afiliados.
Resulta evidente que esta campaña busca favorecer a sectores que buscan mantener sus privilegios e intervenir en la vida interna del sindicato.El grupo Techint y el gobierno nacional intentan debilitar a la conducción, que hoy lidera la resistencia contra la reforma laboral y defiende la paritaria frente a las políticas de hambre.
No nos van a amedrentar. No detendremos la transformación que los trabajadores nos demandan. Las presiones de los grupos de poder no podrán quebrar la voluntad de un gremio que decidió ser dueño de su propio destino.
